IV. Rubros principales de importación

El crecimiento de las importaciones que, como hemos visto, se encontró íntimamente vinculado con el producto, alcanzó tasas elevadas en casi la totalidad de los usos económicos. Este comportamiento se explica por varias causas, entre ellas: la mayor disponibilidad de ahorro externo, la recuperación de la inversión y los bajos niveles de consumo de bienes durables al inicio de la década. Durante los `90, a diferencia de la década anterior, tanto el sector privado como el sector público pudieron acceder a los mercados internacionales de capitales para financiar mayores niveles de gasto. Parte del mismo se destinó a la importación de bienes de consumo (durables y no durables) en tanto que otra proporción fue destinada a la importación de bienes de capital e intermedios con el fin de aumentar los niveles de productividad y producción. Debe tenerse en cuenta que el éxito alcanzado por el Plan de Convertibilidad en detener la inflación, con la consecuente estabilización de los precios relativos (incluida la tasa de interés), determinó un horizonte más previsible para los proyectos de inversión. Este mejoramiento de las expectativas se dio también por el lado de la demanda, ya que los agentes ante la expectativa de ingresos más elevados aumentaron la demanda de créditos destinados al consumo.

En el caso de los bienes de consumo, los incrementos de mayor importancia se producen a principios de la década (1991 y 1992), lo cual pone de relieve la existencia en los años previos de una demanda de bienes de consumo que se encontraba insatisfecha. Sin embargo, una vez recompuesto los flujos de demanda de bienes de consumo durable (27) y de bienes de consumo no durable, la demanda se estabiliza. Estos argumentos proveen una posible interpretación para los datos del cuadro 9.

En el caso de los bienes de capital puede distinguirse un patrón de comportamiento íntimamente ligado con el del producto. Como se observa en el cuadro 10, en todos los períodos, a excepción del año 1991, los bienes de capital son los que mayor incidencia tienen en la explicación de los cambios en las importaciones totales.

Al desagregar las importaciones de bienes de capital por sector económico importador se observa que la mayor parte de las compras externas se destinaron al sector no transable (28). Los sectores de transporte y comunicaciones fueron los que mayor participación tuvieron en el sector. Los principales bienes que adquirió el sector de transporte fueron: "vehículos automotores para el transporte de mercancías" y "materiales y aeronaves con propulsión mecánica". La mayor proporción del total importado por el sector de comunicaciones correspondió a "transmisores y transmisores-receptores de televisión, radio y radiotelefonía" y "aparatos eléctricos para telefonía y telegrafía con hilos".

En el caso de las importaciones del sector transable, la mayor participación correspondió a la industria manufacturera, la cual también ocupa el primer lugar como importadora de bienes de capital en general. Algunos de los bienes de capital con mayor relevancia fueron: "equipos de oficina y cálculo", "carretillas, montacargas y demás aparatos para transportar mercancías", "aparatos y dispositivos para el tratamiento de materias que impliquen un cambio de temperatura", "máquinas y aparatos para limpiar o secar botellas y otros recipientes", "máquinas y aparatos mecánicos para la industria del caucho y materiales plásticos artificiales", "pesqueros de arrastre y buques de pesca, fábricas flotantes y barcos", "motores eléctricos excepto de corriente continua", entre otros. Puede notarse que varios de estos bienes de capital están asociados a sectores que aumentaron sus ventas externas en el período. Esta asociación se encuentra en el caso de las importaciones de "máquinas y aparatos mecánicos para la industria del caucho y materias plásticas artificiales" y las exportaciones de materias plásticas artificiales y de caucho y sus manufacturas que más que se duplicaron. También con las importaciones de bienes de capital relacionados con la industria pesquera y las exportaciones puede apreciarse la correlación existente.

Frente a modificaciones en las condiciones internacionales, las importaciones de bienes de capital fueron las que en gran medida explican el cambio en las importaciones totales. En el año 1995 se produce el primer estado adverso en las condiciones internacionales tras la crisis de México, que produjo la reversión de los flujos de capitales y causó una reducción importante del nivel de actividad. En ese año, las importaciones totales cayeron y la contracción de la demanda de bienes de capital explicó en gran medida la caída. Dentro de los bienes de capital, los ajustes en las cantidades demandadas se produjeron en el sector productor de bienes no transables siendo el de Transporte el que en mayor medida ajusta la demanda. También, los sectores de Comunicaciones, Comercio, Banca y Seguros y Construcción realizan una importante reducción de sus demandas. En este año cerraron varias entidades financieras, lo cual puede estar explicando en cierta proporción la reducción de las importaciones de bienes de capital (especialmente equipos de oficina y cálculo) del sector. Por otro lado, el PBI del sector Comercio Mayorista y Minorista se redujo en 1995 8,3% (a precios de 1993), lo cual muestra la fuerte caída de la actividad que sufrió dicho sector. Se puede notar entonces que frente a la reducción de la absorción interna por causa de las condiciones internacionales adversas que redujeron las fuentes externas de financiamiento, los sectores que contraen considerablemente las importaciones de bienes de capital son justamente aquellos que venden sus productos principalmente en el mercado interno. En el año 1999 la economía argentina resultó nuevamente afectada por la crisis de Rusia y la devaluación brasileña. En este año las importaciones caen fuertemente. A diferencia de 1995, en este período las importaciones de bienes de capital del sector transable son las que contraen en gran medida las compras al exterior, siendo el sector de manufacturas el que más contribuyó a contraer la demanda.

En el caso de los bienes intermedios se observa un aumento importante en los años 1991 y 1992, en tanto que posteriormente replica, con excepción del año 1995, el comportamiento del agregado. En 1995, año de la crisis mexicana, el producto argentino cayó y las importaciones se redujeron 7% en tanto que las importaciones de bienes intermedios aumentaron 16%. La causa de este comportamiento contracíclico respecto del agregado se explica parcialmente por el aumento de las importaciones de agroquímicos impulsadas por los altos precios de los cereales y oleaginosas en dicho año (29). El PBI a precios constantes (1993) cayó 3% en 1995, mientras el PIB del sector de Agricultura, Ganadería, Caza y Sivicultura aumentó 5,6% que contrasta contra la reducción de 7,1% que sufrió la Industria Manufacturera y de 12% para la Construcción. Otros productos que verificaron aumentos en este período fueron: papel y cartón estucados, construcciones prefabricadas, tubos y perfiles huecos, sin costura de hierro o acero, productos laminados planos de hierro o acero sin alear, café, etc. Para el café, al igual que para los demás commodities, a fines de 1994 y principios de 1995 el precio alcanza el máximo para la década (30), lo cual conjuntamente con la característica de una demanda inelástica y ausencia de producción doméstica, originó la suba del valor importado. Otro comportamiento, que puede describirse es el del caso del papel, donde si bien el valor importado aumentó, también hubo un aumento de las exportaciones de este rubro que se duplicaron en 1995. De igual manera sucede con los bienes vinculados al sector metalúrgico: la mayor demanda de bienes importados resultó más que compensada por el incremento de las exportaciones del mismo sector (las ventas externas en 1995 aumentaron U$S 460 millones).

Sin embargo en 1999, período en el cual las importaciones se reducen, las compras al exterior de bienes intermedios acompañan el comportamiento del agregado. Este año se diferencia de las condiciones de 1995 en varios aspectos: la desacelaración del crecimiento de los principales socios comerciales de Argentina (31), precios de los commodities en niveles inferiores e inversiones en el sector de productos químicos (fertilizantes, especialmente) que ya habían madurado y, por lo tanto, permitieron la progresiva sustitución de importaciones.

A modo de resumen se presenta en el cuadro 14 las contribuciones de cada uno de los Usos al crecimiento de las importaciones. El cálculo se efectuó comparando las importaciones promedio de la década contra la anterior. Los bienes intermedios y de capital han sido los de mayor crecimiento durante el período y, por lo tanto los que en gran medida explican el crecimiento de las importaciones.

Con relación al origen de las importaciones se evidenció un aumento en la participación del MERCOSUR como proveedor de bienes, mientras que se produjo una disminución en la participación de la Unión Europea. Los destinos Resto y Nafta verificaron pequeñas disminuciones. De manera similar al caso de las exportaciones, el aumento de las importaciones provenientes del MERCOSUR se debió a las ventajas arancelarias con las que contó el país para abastecerse desde los socios del bloque.

En el caso de las importaciones de bienes de capital, el Nafta fue el bloque que en mayor medida incrementó sus exportaciones de estos tipos de bienes hacia la Argentina, en tanto que en piezas y accesorios para bienes de capital es la UE la que explica el aumento. En bienes intermedios, el MERCOSUR fue el de mayor contribución en el aumento de las importaciones domésticas, mientras que en bienes de consumo se distinguen el MERCOSUR y el Resto. Finalmente, las mayores importaciones de vehículos automotores de pasajeros provinieron del MERCOSUR (Brasil).

 

(27) Como ejemplo de esto puede pensarse en una unidad familiar que poseía electrodomésticos obsoletos por los niveles de protección previos a 1990, que mantenían elevados los precios y, en consecuencia, no podía renovarlos o alcanzar los estándares vigentes en el mercado internacional. La apertura, al reducir los aranceles permitió el reequipamiento de las unidades familiares, pero una vez alcanzado el nivel deseado, los cambios posteriores en la demanda se realizan de manera uniforme.

(28) La selección que se realiza de los sectores para incluirlos en transables o no transables es un tanto arbitraria en el sentido de que puede haber sectores incluidos en no transables que realicen una importación de un bien de capital con el objetivo de producir para exportar. Tal podría ser el caso de una importación de un bien destinado al sector eléctrico que tenga como objetivo aumentar la capacidad de generación de energía con el fin de exportar la producción a un país vecino. En el caso de los sectores que componen los transables puede considerarse que la mayoría de los bienes que se producen pueden ser potencialmente comercializados en mercados externos.

(29) El precio del trigo se acelera hacia junio de 1995, partiendo de U$S 170 la tonelada hasta alcanzar U$S 285 por tonelada en mayo de 1996.

(30) En el intervalo que va del primer trimestre de 1992 y cuarto de 2000, el precio del café tiene el mínimo en el segundo trimestre de 1992 (47 centavos de dólar por libra) y el máximo en el tercer trimestre de 1994 (197 centavos de dólar por libra).

(31) Entre 1995 y 1994 el índice de producto, compuesto por el PBI de los principales destinos de las exportaciones argentinas, creció 4% en tanto que entre 1999 y 1998, el mismo aumentó solo 1,4%.

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