IV. La Evolución de la Economía


Resumen Ejecutivo del Informe Económico

Nivel de Actividad

Estimaciones preliminares del Producto Interno Bruto (P.I.B.) a precios de 1986 indican un crecimiento del 2,6 % durante el primer trimestre de 1995 en relación a similar período del año anterior. Estas cifras implican una desaceleración del ritmo de crecimiento ya que si bien la economía continuó creciendo, lo hizó a una tasa inferior a las registradas en trimestres anteriores.

El aumento del PIB en el período es producto de un aumento del 3,6% de los sectores productores de mercancías y del 2,2% en los sectores productores de servicios. A diferencia de lo registrado en los últimos trimestres, se registró un crecimiento superior en bienes que en servicios.

Dentro de los sectores productores de bienes, se destaca el buen desempeño de Minas y Canteras (9,8%), Construcciones (6,4%) y Agricultura, Caza, Silvicultura y Pesca (5,5%). El crecimiento en este último sector, es explicado esencialmente por la expansión del sector agrícola. Por su parte, el valor agregado de la Industria Manufacturera creció un 1,7%, destacándose dentro de las ramas con mayores aumentos: "Industrias Metálicas Básicas" (7,5%), "Alimentos, Bebidas y Tabaco" ( 4,1%) e "Industria Química" (3,8%) los que contrastan con la caída observada en "Textiles, prendas de vestir y cueros" (-4,8%)

Entre los sectores productores de servicios los que más se expandieron fueron los servicios de infraestructura, representados básicamente por "Transportes, Almacenamiento y Comunicaciones" (4,8%) .y también, aunque en menor medida, el correspondiente a "Establecimientos Financieros, Seguros y Bienes inmuebles"(3,0%).

Inversión

Estimaciones preliminares de la Inversión Bruta Interna Fija medida a precios de 1986 muestran una leve disminución (-0,1%) en el primer trimestre de 1995 respecto a similar período del año anterior. Este virtual mantenimiento de la inversión en los niveles del primer trimestre del año pasado se explica por la retracción del 6,4% en Maquinaria y Equipo y por el incremento de la inversión en construcción (6,4%).

En cuanto a la inversión en construcciones, si se observan las variaciones porcentuales de los principales insumos en el período I-94/I-95 se destaca el crecimiento de las ventas al mercado interno de: cemento (4,7%), vidrios para la construcción (13,3%) y tubos sin costura (54,3%) y el crecimiento en la producción de hierro redondo para hor-migón (7,5%). En cambio, se observan caídas en otros insumos como pintura (-19,1%) y asfalto (-0,8%).

La inversión en equipo durable de producción nacional medida a precios de 1986 registra una retracción del 1,5% en el primer trimestre de 1995. Dicha retracción resulta de una caída en equipo de transporte (-10,6%) que es parcialmente compensada por un aumento en maquinaria, equipo y otros (3,7%). A su vez, la caída en equipo de transporte se debe a la declinación de las ventas al mercado interno en todas las categorías de vehículos: 6,1% en automóviles, 24,0% en utilitarios, 7,0% en automotores para transporte de carga y pasajeros y en tractores de origen nacional 10,2% con similar período del año anterior.

Las importaciones de bienes de capital ascendieron a U$S 1.355,0 millones medidas a valores CIF durante el primer trimestre de 1995, presentando una declinación del 6,4% respecto a las registradas en similar período del año 1994.

Mercado Laboral

La evolución histórica de la tasa de actividad en el Gran Buenos Aires indica que luego de la tendencia decreciente observada en el período 1974-1983, se registra desde entonces una evolución creciente, con sólo dos reducciones durante los años 1990 y 1994. De todas maneras, la reducción de este último año igualmente mantiene la tasa de actividad en un nivel elevado en términos de la serie histórica dado el fuerte incremento registrado en 1993.

En cuanto a la evolución de la tasa de empleo durante el mismo período, presenta características parecidas: un ciclo descendente, especialmente marcado entre 1980 y 1983, y una posterior recuperación a sus niveles previos. Sin embargo, no se observa un salto tan brusco como el que caracterizó a la tasa de actividad en 1992 y 1993. Esta situación de mayor crecimiento en la tasa de actividad que en la de empleo durante el período 1991-1993 implicó la elevación de la tasa de desocupación.

En lo que se refiere a la transformación de las regulaciones del mercado de trabajo en el sentido de promover generación de empleos, durante el primer trimestre de 1995 se aprobaron dos leyes: el Estatuto Especial para las Pequeñas y Medianas Empresas (Ley 24.467), y la Ley de Fomento del Empleo (Ley 24.465). La primera favorece la creación de empleos a través de la flexibilización y el abaratamiento de las normas de contratación; en tanto que la segunda crea y reglamenta distintas modalidades de contratación (períodos de prueba y contratos temporales, de aprendizaje y a tiempo parcial). Adicionalmente, tuvó media sanción en la Cámara de Diputados el Proyecto de Ley sobre Riesgos de Trabajo, que involucra medidas tendientes a disminuir la excesiva litigiosidad y los sobrecostos que gravan el empleo productivo.

En cuanto a la acción del Estado para aliviar la situación de los desempleados hasta tanto se reubiquen en el mercado, el subsidio de desempleo contabiliza durante 1994 y el primer cuatrimestre de 1995 la atención de 1.587.249 casos en todo el país, por un monto de $ 486.997.366. Durante el mes de abril de 1995 el número de prestaciones supera las 100.000.

También existen programas que colocan el énfasis en la formación, incluyendo parácticas en instituciones privadas o públicas. Entre ellos, el Programa de Apoyo a la Reconversión Productiva (PARP) tiene por objetivo básico aumentar las posibilidades de inserción laboral de la población más vulnerable: jóvenes de bajos ingresos sin capacitación, desocupados con capacitación específica y trabajadores desplazados por la reconversión. En el marco de este programa se destaca por su alcance el Proyecto Joven de Capacitación y Pasantías.

Precios

Durante el primer trimestre del año los niveles inflacionarios - medidos a través de los índices más representativos- continuaron siendo muy bajos. El índice de precios al consumidor (IPC) presentó una variación del 0,8%, en tanto que el índice de precios mayoristas (IPM) creció un 1,3% (lo cual implica tasas mensuales de 0,26% y 0,43% respectivamente).

Con estas cifras vuelve a registrarse la situación en que el IPM crece más que el IPC, lo cual se explica por la mejora de los precios relativos en favor de los sectores que producen bienes comercializables con el exterior. Esta tendencia de mayor crecimiento del IPM en relación al IPC continuó en abril y mayo y refleja una continuidad con respecto a similar evolución registrada durante el año anterior.

La mayor inflación mayorista se explica por la fuerte suba en productos como petróleo y gas (15,8%), envases, cajas de papel y cartón (14,3%), papel y productos del papel (11,5%) e hilados (12,8%) y los mismos se derivan de las subas registradas en los precios internacionales de algunos de estos productos. Respecto del IPC, el rubro "Ser-vicios privados" fue el que más se incrementó (1,6%), esencialmente por la incidencia de "Hotel y excursiones" (5,6%), dada la temporada de vacaciones, y "Educación formal"(3,2%), derivado del inicio del período lectivo.

Por su parte, el índice del costo de la construcción registró una suba del 3,5%. En esta alza juegan esencialmente dos razones explicativas: alzas en el rubro "Mano de obra" (8,6%), a partir de la reducción de los porcentajes de descuento a los aportes patronales, e incrementos en el rubro "Gastos Generales" (3,1%), producto de la mayor incidencia de honorarios por proyecto y dirección de obra.

Sector externo

Se registró un importante aumento en las exportaciones durante el primer trimestre, las que se incrementaron un 46% respecto de igual período de 1994, alcanzando a U$S 4.460,3 millones. En tanto, las importaciones continuaron desacelerando su crecimiento al incrementarse sólo un 4,4%, alcanzando a U$S 5.130,1 millones. De este modo, la balanza comercial de bienes arrojó un déficit de U$S 669,8 millones, lo cual implica una reducción del 64% respecto de igual período del año anterior.

Según cifras preliminares, durante los meses de abril y mayo de 1995 se prolongó la tendencia de incremento en las exportaciones - 54,3 y 43,2% respectivamente- y de disminución en las importaciones --17,4% en abril y -3,9% en mayo--, observándose en esos meses importantes superávits en la balanza comercial.

La fuerte aceleración de las exportaciones se explica por el incremento de la productividad, por la mejora en la situación internacional derivada del mayor crecimiento de las economías desarrolladas y del mercado asiático, por el aumento de los precios internacionales de las commodities industriales y agropecuarias, por el inicio de la aplicación de lo resuelto en la Ronda Uruguay del GATT y por la puesta en marcha del Mercosur. La normalización de la economía de Brasil, principal socio comercial de la Argentina, jugó un papel importante.

En cuanto a la evolución de las exportaciones por tipo de bien, las ventas externas de productos primarios crecieron un 64,5%, destacándose los cereales (98,7%) y las semillas y frutos oleaginosos (65,3%). Las de combustibles y energía crecieron 54,3%. Las exportaciones de M.O.I. aumentaron 50% , con incrementos superiores a esa tasa en los rubros "productos químicos", "papel, cartón y publicaciones" y "material de transporte". Por último, las M.O.A. aumentaron 30,6%, dentro de las cuales se destacan "grasas y aceites" (49,1%) y "carnes" (39,4 %), siempre en relación con el primer trimestre del año pasado.

Las exportaciones del primer trimestre alcanzaron una expansión interanual de U$S 1404,2 millones (46%). Más del 40% de esta expansión corresponde a Brasil (U$S 620 millones) cuyo proceso de estabilización y crecimiento implica una importante expansión de sus importaciones. Pero también muchos otros países aumentaron sus compras a la Argentina en montos y porcentajes significativos. Entre ellos se destacan Chile (U$S 164 millones), Paraguay (U$S 78,9 millones), Irán (U$S 70,4 millones), Suiza (U$S 64,7 millones), Bangladesh (U$S 55,8 millones), Bélgica (U$S 32,6 millones), Paquistán (U$S 29,6 millones), Kenya (U$S 27,3 millones), Colombia (U$S 25,6 millones), Jordania (U$S 25,5 millones), Uruguay (U$S 24,2 millones), Turquía (U$S 23,1 millones), Argelia (U$S 19,2 millones), Taiwán (U$S 17,6 millones), India (U$S 17,2 millones), Japón (U$S 16,1 millones) y Venezuela (U$S 16 millones).

En cuanto a las importaciones, las de bienes de inversión (bienes de capital y partes y piezas) disminuyeron un 2,4% con respecto al primer trimestre de 1994, lo cual implica una leve disminución después de tres años de fuerte crecimiento. Las importaciones de bienes intermedios crecieron un 19,5%, y las de bienes de consumo se redujeron un 5,3%. En particular, las compras externas de automotores cayeron 35,6%, dada la falta de financiamiento por el impacto de la situación financiera internacional.

Finanzas Públicas

El resultado global del Sector Público No Financiero durante el primer trimestre del año fue deficitario en $739,8 millones, segun la nueva metodología de presentación de la información. El superávit primario alcanzó a $ 51,5 millones y, excluyendo los ingresos por privatizaciones, a $50,4 millones

De acuerdo a la anterior metodología, que permite comparar con períodos anteriores, el deficit global alcanzó a $602,5 millones mientras que el superávit primario sin privatizaciones fue de $187,6 millones. De esta manera, la evolución del balance del S.P.N.F. muestra una situación superavitaria hasta el segundo trimestre de 1994, convirtiéndose en déficit a partir del tercero, cuando se acentúa la tendencia ascendente en el gasto previsional y la reducción de la evasión resultó menor que la esperada. Asimismo, con la mayor participación de la inversión y las exportaciones en la demanda agregada, se desacelera la recaudación del I.V.A., tendencia que se vio acentuada durante el primer trimestre de 1995 como consecuencia del menor ritmo de crecimiento de la actividad económica. Asimismo, desde el segundo semestre de 1994 se viene registrando un incremento por pago de intereses que también contribuyó con la evolución negativa del resultado global del S.P.N.F. Cabe agregar el efecto de la implementación del nuevo sistema previsional y de la reducción de los aportes patronales.

Los ingresos corrientes ascendieron a $ 11.313,3 millones, cayendo un 3,7% si se compara con el primer trimestre de 1994, explicándose básicamente esta reducción por la evolución de la recaudación tributaria que se contrajo un 7,1%. Se destaca también el descenso en la recaudación de los impuestos a la seguridad social y, por otro lado, el fuerte incremento en la recaudación del impuesto a las ganancias (21,6%), que no llegó a compensar las disminuciones de otros impuestos.

En cuanto al gasto corriente total (incluyendo intereses), en el primer trimestre de 1995 alcanzó a $11.263 millones, un 3,6% superior al de igual período de 1994. Si no se incluyen los intereses, el gasto corriente fue solamente superior en un 1,3% al del primer trimestre de 1994. En ese aumento incidió básicamente el crecimiento de otras transferencias corrientes, el de las prestaciones de la seguridad social y, en menor medida, el del gasto en bienes y servicios.

Mercado de capitales

El mercado de capitales argentino presentó un comportamiento fuertemente volátil durante el primer trimestre, con fuertes caídas en los precios de los bonos y acciones hasta los primeros días de marzo e importantes recuperaciones a partir de esa fecha. Esta evolución estuvo marcada por la crisis mexicana, que provocó una fuerte salida de capitales desde los mercados emergentes y por las medidas que fue tomando el gobierno para atenuar su impacto en la economía.

El índice MERVAL pasó desde los 528 puntos al 19 de diciembre a los 262 puntos del 8 de marzo (caída superior al 50%), iniciando a partir de entonces una recuperación que lo llevó a 382 puntos hacia fines de marzo y a 392 a fines de abril. El valor de la capitalización bursátil correspondiente al conjunto de empresas cotizantes en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires pasó de 36,5 mil millones de pesos al 31 de diciembre, a 31,9 mil millones a fines de marzo de 1995 (habiendo llegado a 25 mil millones a fines de febrero).

El mercado de títulos de la deuda pública también se registró un fuerte movimiento oscilatorio. De esta manera, el indicador de "riesgo soberano" muestra un fuerte aumento a partir de mediados de diciembre, (que es el correlato del fuerte descenso en el precio de los bonos), alcanzando su máximo nivel durante los primeros días de marzo, para iniciar posteriormente un pronunciado movimiento descendente.

Dinero y Bancos

El primer trimestre de 1995 puso a prueba la solidez del sistema financiero argentino. La crisis mexicana implicó un fuerte retiro de depósitos que trajo aparejada la falta de liquidez, fragmentando al sistema financiero y generando, en casos puntuales, problemas de solvencia.

El gobierno reaccionó intentando evitar la expansión de los problemas de algunas entidades al resto del sistema financiero y a la economía real. La situación de iliquidez fue atacada con reducción de encajes y, posteriormente, con la organización de una red de asistencia para problemas de iliquidez. Las dudas en torno a una posible devaluación fueron contrarrestadas reafirmando la convicción de no devaluar del gobierno y tomando una serie de medidas que facilitaron una mayor dolarización de la economía a fin de restablecer la credibilidad.

Los depósitos totales (en moneda local y extranjera) en el sistema financiero cayeron alrededor de 7.500 millones de dólares entre el comienzo de la crisis de México y el último día de marzo de 1995 . Esto representa un descenso de casi el 17 % del stock de 45.300 millones existentes al 20 de diciembre del año pasado. Las mayores pérdidas se concentraron en el mes de marzo, y en especial en los primeros días de dicho mes. Entre el 23 de diciembre y el 31 de marzo últimos el Banco Central había perdido reservas internacionales por U$S 5.596 millones, mientras que la caída en los pasivos monetarios fue inferior al de las reservas (4.255 millones). Esto implicó una disminución en las reservas excedentes del BCRA de más de 1.300 millones. Si bien se mantuvieron las relaciones básicas establecidas en la Ley de Convertibilidad, se verificó un deterioro en la calidad de las reservas, aumentando la participación de los títulos públicos en los activos externos.

Algunos bancos provinciales, cooperativos y mayoristas recibieron el impacto de la pérdida de depósitos con extrema intensidad. Por otro lado, otros bancos bancos vieron crecer sus depósitos, en un contexto de marcada incertidumbre sobre la futura evolución de las entidades con problemas de li-quidez. Esta situación debilitó el funcionamiento de los mecanismos de redistribución de liquidez al interior del sistema e hizo necesario que las autoridades intervinieran para asegurar la estabilidad del mismo.


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