PRECIOS
I. Evolución de los Principales Indices
II. Indice de Precios al Consumidor
III. Indice de Precios al por Mayor
IV. Costo de la Construcción
V. Precios Internacionales de Productos Básicos

Evolución de los Principales Indices

Durante 1995 la economía argentina nuevamente registró niveles inflacionarios ubicados entre los más bajos de su historia. El Indice de Precios al Consumidor (IPC), punta contra punta, registró un incremento del 1,6%, siendo éste uno de los niveles más bajos registrados en la serie de este índice. Sólo en 1953 se presentó una deflación del 0,7% en un contexto de precios congelados y mercados parcialmente desabastecidos, en tanto la inflación minorista de 1995 corresponde a un año sin control alguno en precios o salarios. (Gráfico 4.1).

Además, el Indice de Precios Mayoristas (IPM) presentó una variación del 6,0%, similar a la del año anterior cuando alcanzó 5,8%, mientras que el Indice del Costo de la Construcción tuvo un incremento del 2,3%, habiéndose observado en 1994 una baja del 1,4% (Cuadro 4.1).

Puede observarse que en el incremento de precios en 1995 incidió el aumento del 18% a 21% de la tasa del impuesto al valor agregado (IVA) a partir del mes de abril. El nuevo Sistema de Indices de Precios Mayoristas (SIPM) - que entró en vigencia en enero de 1996 - permite visualizar la incidencia de este aumento. Uno de los nuevos índices, el Indice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) - similar al anterior Indice de Precios Mayorista (IPM) - tuvo un incremento del 5,9% en 1995, mientras que el Indice de Precios Básicos al por Mayor (IPIBM) - similar al IPIM pero sin cargas impositivas - aumentó sólo 3,4%. Esta brecha entre los dos índices encuentra su explicación en el incremento de la tasa del IVA. Por otra parte, si bien no es posible desagregar el efecto del incremento de la tasa impositiva en el caso de los precios al consumidor, puede concluirse que su incremento hubiera sido menor al 1,6% de no haberse modificado el IVA.

Las cifras presentadas evidencian un crecimiento superior del IPM respecto del IPC y del ICC, continuando de esta manera la tendencia observada durante 1994. Este comportamiento de los precios relativos es una evidencia de la recomposición de los precios de los sectores productores de bienes comercializables con el exterior respecto de los bienes y servicios no comercializables. Como se sabe, el IPM es básicamente un índice de precios de bienes, en su mayoría comercializables externamente mientras que el IPC abarca, además, un conjunto significativo de servicios no comercializables (Gráfico 4.2).

Como puede observarse en el Cuadro 4.1, la inflación mayorista presentó en 1995 un leve aumento respecto del año anterior, siendo ambos incrementos mayores a los alcanzados en 1992 y 1993 (3,2% y 0,1%, respectivamente). Sin embargo el nivel alcanzado sigue siendo uno de los menores registrados en las últimas décadas, pues, aparte de los tres años precedentes, sólo se registraron incrementos menores en los años 1960 (1,1%) y 1968 (3,9%) (Gráfico 4.3). En tanto, el Indice del Costo de la Construcción presentó una variación positiva del 2,3%, observándose una suba respecto al año anterior cuando tuvo una deflación del 1,4% (Gráfico 4.4).

Efectuando una comparación internacional, nuestro país se encuentra en niveles inflacionarios inferiores a los registrados en las economías latinoamericanas y muchas de las desarrolladas. En este sentido, en 1995 Argentina tuvo una tasa de inflación minorista sustancialmente menor que Brasil, México y Chile, entre otros países de América Latina. Con respecto a los países desarrollados, Argentina tuvo una inflación minorista inferior respecto de EEUU, Alemania y Francia, y superior en relación a Japón. En el caso de la inflación mayorista de 1995, la de Argentina estuvo por debajo de Brasil, México y Chile pero por encima de las de los países industrializados. (Cuadro 4.2)

En el cuarto trimestre de 1995 tanto el Indice de Precios al Consumidor como el Indice de Precios al por Mayor registraron una tasa de variación del 0,2%, en tanto el Indice del Costo de la Construcción presentó una caída del 1,4%, siendo éste el cuarto trimestre desde que se implementó el Plan de Convertibilidad en que se observa una deflación en este índice (Cuadro 4.3).

El incremento del 0,2% en el nivel general del IPC se explica por la suba registrada en el capítulo Esparcimiento (2,2%), asociada al comportamiento estacional del rubro Turismo (5,0%), siendo compensada por las caídas observadas en los capítulos de Indumentaria (-0,4%), Equipamiento y Funcionamiento del Hogar (-0,3%) y Bienes y Servicios Varios (-0,3%), mientras que Educación, Transporte, Vivienda y Alimentos y bebidas permanecieron sin cambios.

Por su parte, el alza del 0,2% registrada en el IPM se explica por el aumento del 0,4% en el componente nacional, (en el que incidió el incremento del 4,1% en los productos agropecuarios) y, a su vez, la caída del 2,3% en el componente importado.

Finalmente, el Indice del Costo de la Construcción presentó igual variación respecto al trimestre anterior (-1,4%), como consecuencia de las caídas registradas en los componentes Mano de Obra (-3,1%), Gastos Generales (-1,2%) y Materiales (-0,3%).

II. Indice de Precios al Consumidor


El incremento interanual del 1,6% en el IPC estuvo causado principalmente por las subas en los capítulos Esparcimiento (3,3%), Educación (3,3%), y Vivienda (3,1%). Otros capítulos como Salud (2,5%), Transporte y Comunicaciones (2,4%), Bienes y Servicios (1,2%), Equipamiento del Hogar (1,1%) y Alimentos y Bebidas (1,0%) contribuyeron, con menor grado de incidencia, al incremento del nivel general. Estos aumentos se vieron parcialmente compensados por la importante caída del 3,1% registrada en el capítulo Indumentaria, siendo 1995 el tercer año consecutivo que dicho capítulo presenta una tasa de variación negativa (Cuadro 4.4).

Analizando la apertura del IPC en bienes, servicios privados y servicios públicos, puede observarse que durante 1995 los bienes registraron un leve incremento del 1,5%, cifra que se encuentra cercana al promedio del nivel general del índice (Cuadro 4.5). Dicho aumento fue motivado por productos alimenticios, y por bienes del rubro esparcimiento. Dentro del primer tipo de productos, podemos mencionar a los cereales y sus derivados (10,8%), con los mayores incremento en pan fresco (21,4%) y harinas de trigo (38,1%), y a los productos lácteos (4,6%), en particular, la leche fresca (10,2%). Dentro del segundo se destaca el incremento del 11,4% en productos derivados del papel como diarios, revistas y libros.

Asimismo, estas subas fueron parcialmente compensadas por caídas en otros productos alimenticios como las frutas (-7,6%), las carnes (-1,1%) y las bebidas alcohólicas (-6,1%). También tuvieron bajas ciertos bienes de indumentaria tales como la ropa exterior de hombre y mujer (-6,2%), y el calzado para hombre y mujer (-1,9%).

Durante 1995, los servicios privados tuvieron un aumento del 1,5% motivado principalmente por los capítulos Educación, Esparcimiento y Vivienda. Entre los servicios relacionados con la educación se verificó un incremento del 3,6% en educación formal; en aquellos asociados al esparcimiento, se destacó el aumento del 2,0% en hoteles y excursiones y del 5,9% en los clubes y espectáculos deportivos. Entre los servicios relacionados con la Vivienda y la Salud, los vinculados al funcionamiento y al mantenimiento de los vehículos y los servicios prepagos de salud presentaron aumentos del 3,8% y 3,6%, respectivamente.

Es de destacar que el rubro alquiler, que forma parte del capítulo Vivienda, tuvo un incremento interanual del 1,0%, siendo este registro el menor desde que se implementó el Plan de Convertibilidad. La tendencia a la baja observada desde mediados de 1995, podría explicarse tanto por la disminución en el nivel de actividad económica como por la caída en el precio de los inmuebles (Gráfico 4.5).

Los servicios públicos continuaron creciendo en 1995 más rápidamente que los servicios privados, tendencia ya evidenciada durante el año anterior. Dicho comportamiento se explica fundamentalmente por cuatro componentes: servicios sanitarios, gas y otros (8,3%), teléfono (5,3%), tren de corta distancia (5,0%), y electricidad (3,7%), siendo algunos de estos últimos servicios públicos recientemente privatizados y cuyas condiciones de provisión están sujetas a regulaciones institucionales.

En el cuarto trimestre de 1995, la inflación minorista presentó un aumento del 0,2% motivado principalmente por cambios en los capítulos Esparcimiento (2,2%) y Alimentos y Bebidas (0,2%). Estos fueron parcialmente compensados por las bajas en Indumentaria (-0,4%), Equipamiento y Funcionamiento del Hogar (-0,3%) y Bienes y Servicios Varios (-0,3%), mientras que los restantes capítulos no presentaron variación (Cuadro 4.4).

Dicho análisis se completa observando la evolución de los componentes del índice. En efecto, los bienes tuvieron un aumento del 0,1% explicado por el incremento de las frutas frescas (16,3%) y la carne vacuna (2,2%), en tanto que los cereales y sus derivados, como las harinas de trigo y el pan fresco registraron caídas del 4,6% y 2,8% respectivamente. Otras bajas se observaron en las bebidas alcohólicas (-2,0%) y en bienes vinculados a la Indumentaria como la ropa exterior de mujer (-1,6%).

Los servicios privados presentaron durante el cuarto trimestre de 1995 un aumento del 0,3%, recuperándose así de las deflaciones ocurridas en los dos trimestres anteriores. Este comportamiento se fundamenta en las subas estacionales de servicios como hotel y excursiones (5,3%) y transporte (2,5%) vinculados al rubro Turismo. Estos incrementos se compensaron por las caídas en los servicios relacionados con el cuidado personal (-0,6%) y por la baja del 0,5% computada en los alquileres de las viviendas.

Por su parte, los servicios públicos presentaron en el cuarto trimestre una variación positiva del 0,7% ocasionada por los aumentos en el servicio telefónico (1,6%), en la electricidad (1,5%), y en los servicios sanitarios, gas y otros (1,1%).

III. Indice de Precios al por Mayor


A partir del mes de enero de 1996 se utiliza un nuevo Sistema de Indices de Precios Mayoristas (SIPM), que reemplaza al Indice de Precios al por Mayor (IPM) con base 1981=100 (ver Anexo).

A partir del mes de marzo se produjo un incremento de tres puntos porcentuales que elevó de 18% a 21% la tasa del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Utilizando el nuevo SIPM se observa en el Gráfico 4.6 el incremento producido a partir del mes de marzo en el IPIM (con IVA) y la diferencia con el acontecido para el mismo período considerando el IPIBM o el IPBP (sin IVA).

Durante el año 1995, el Indice de Precios al por Mayor presentó un incremento del 6,0% en su nivel general. Dicho comportamiento se explica por el alza registrada en los productos de origen nacional (6,5%), siendo levemente compensada por la baja del 0,3% en los productos importados (Cuadro 4.7).

Dentro del componente nacional, la variación citada surge como consecuencia de los aumentos en los productos agropecuarios (16,2%), y en los productos no agropecuarios (5,0%). Por su parte, el incremento en los agropecuarios, se fundamenta en la importante suba del 30,0% de los productos agrícolas, dónde se destacaron los cereales (32,5%), entre ellos el trigo con un aumento del 54,8%. También las hortalizas y legumbres presentaron un importante incremento del 55,8% respecto al año anterior (Cuadro 4.8).

Resulta interesante realizar un balance de lo sucedido durante 1995 en el sector agropecuario teniendo en cuenta el impacto registrado en los precios mayoristas. En los primeros meses del año, los precios de los granos evolucionaron con tendencia declinante en el mercado local hasta bien avanzada la comercialización de la cosecha 1994-1995. Dicha tendencia se fundamentó en las habituales bajas estacionales de los precios de los granos, lo que explica las declinaciones en los precios del trigo y maíz.

Durante el segundo y el tercer trimestre de 1995, comenzaron a manifestarse dos hechos que tuvieron una importante incidencia en la recuperación de los precios de los granos. El primero de ellos responde al importante incremento en la demanda de los mismos en los mercados externos, y el segundo se relaciona con la prolongada sequía en la zona pampeana de nuestro país, la cual afectó las producciones lecheras, agrícolas y ganaderas de Santa Fé, La Pampa y Córdoba.

Finalmente el último trimestre del año verificó una caída del 12,8% en el precio del trigo. De todas maneras y como se puede ver en el Cuadro 4.8 el trigo aumentó 54,8% en 1995.

En relación a los productos no agropecuarios, el sector Minas y Canteras tuvo una variación positiva del 23,1%, similar a la registrada el año anterior. La explicación de dicho comportamiento en este sector, se fundamenta en la fuerte alza de la división petróleo y gas, cuya tasa de variación fue del 27,5%. El sector Productos Manufacturados, tuvo un aumento del 4,2% debido al comportamiento registrado en los productos de papel e impresiones cuya variación anual fue del 15,1%.

Por su parte, la deflación del 0,3% que presentó el componente importado se explica por la fuerte caída en el precio internacional del café (-37,7%) que compensa las fuertes alzas de 1994. Esta caída fue compensada por los aumentos registrados en los precios de otros commodities como el caucho (11,6%) y el zinc (9,4%).

Durante el último trimestre de 1995, el Indice de Precios al por Mayor (IPM) presentó una suba del 0,2% en su nivel general, explicado por el aumento del 0,4% registrado en el componente nacional y la caída del 2,3% experimentada en el componente importado.

El componente nacional se vió principalmente afectado por la suba en los productos de origen agropecuario (4,1%), en tanto que los no agropecuarios tuvieron una caída del 0,2%.

Dentro del primer grupo, los productos agrícolas tuvieron un incremento del 5,5% influenciado principalmente por las frutas (10,2%) y las hortalizas y legumbres (13,2%). A su vez, la baja registrada en los no agropecuarios se explica por la deflación presentada en los productos manufacturados (-0,4%), siendo compensada por el sector Minas y Canteras (4,3%), fuertemente influenciado por la división de petróleo y gas (5,3%).

Finalmente los productos importados continuaron con la tendencia descendente observada en el tercer trimestre de 1995, siendo sus principales causas las caídas registradas en los metales como hierro y acero (-7,7%) y en ciertos productos agrarios (-8,0%).

IV. Costo de la Construcción


Durante 1995, el Indice del Costo de la Construcción presentó un incremento del 2,3%, producido fundamentalmente en el primer trimestre (3,5%). Este comportamiento se explica por las subas del 2,6% en los Materiales, del 2,0% en la Mano de Obra y del 2,0% en los Gastos Generales (Cuadro 4.9).

Por ítems de obra, los principales aumentos se registraron en las tareas relacionadas con la estructura (2,9%), las instalaciones eléctricas (3,7%) y las instalaciones de gas (3,1%).

El comportamiento del Indice del Costo de la Construcción para el cuarto trimestre de 1995, muestra una caída del 1,4% en su nivel general, provocada por las bajas experimentadas en todos sus componentes tales como Mano de Obra (-3,1%), Gastos Generales (-1,2%), y Materiales (-0,3%). La baja más pronunciada registrada en el componente de Mano de Obra se explica por la aplicación de la reducción en los aportes patronales sobre la nómina salarial, de acuerdo a lo establecido por los decretos Nro. 292 y 492. En cuanto a los ítems por obra, los descensos más importantes se presentaron en albañilería (-2,0%), y en instalación sanitaria (-1,9%).

V. Precios Internacionales de Productos Básicos


Uno de los hechos destacados en materia de precios internacionales durante 1995 ha sido el alza registrada en los granos, productos exportables típicos de la economía argentina, con incrementos del 44,1% y del 27,2% para el caso del maíz y el trigo, respectivamente (Cuadro 4.10).

Este comportamiento en los precios agrícolas obedece a la reducción de las existencias mundiales de los cereales, la cual enfrenta, además, una presión casi constante de demanda, factor este último que ha estado impulsando las cotizaciones durante los últimos trimestres.

Por su parte, ciertos productos vegetales como las semillas y las harinas de soja presentaron incrementos importantes del 21,7% y del 40,4% respectivamente, revirtiendo la tendencia observada durante 1994. Por otra parte, los aceites de soja y de palmera tuvieron caídas del 15,9% y 17,4%.

Asimismo, se destaca el fuerte descenso en el precio del café (-37,9%) producido luego del importante aumento registrado en 1994 (112,4%).

Dentro de las materias primas agrícolas, el algodón y el tabaco tuvieron subas del 2,3% y del 8,9% respectivamente, mientras que la lana presentó una caída del 28,6%, revirtiéndose la tendencia ascendente evidenciada durante 1994.

Dentro de los metales y minerales, tuvieron variaciones negativas el cobre (-2,4%), el aluminio (-11,8%), y el níquel (-5,4%), en tanto que el mineral de hierro tuvo una variación positiva del 6,0% respecto al año anterior.

El precio del petróleo tuvo un incremento del 13,5% en 1995, luego de las caídas de las años anteriores. Esta evolución repercutió en el Indice de Precios Mayoristas de nuestro país, impactando en la división de Minas y Canteras. Por su parte, el gas natural también presentó una importante suba del 10,3%, revirtiendo la caída del 11,0% registrada durante 1994.

ANEXO

SISTEMA DE INDICES DE PRECIOS MAYORISTAS

BASE 1993 = 100

SINTESIS METODOLOGICA

Introducción

Este nuevo sistema de índices ofrece información más diversificada para analizar la evolución de los precios en la etapa mayorista. Permite distinguir las variaciones de precios provocadas por efecto de modificaciones en la estructura impositiva, de aquellas variaciones que provengan exclusivamente de decisiones del productor, de las condiciones del mercado, de cambios en la productividad, o de otro tipo de transformaciones que afecten la función de producción de los bienes y que sean independientes de la política tributaria.

Además, este sistema de índices permite observar la variación de los precios de los productos destinados al mercado interno, sean de origen nacional o importado, diferenciándolas de las variaciones en los precios de los bienes producidos en el país, sea su destino el mercado interno o el externo.

Cabe destacar que, en todos los casos, los precios que se relevan son en puerta del local de venta y se refieren a la primera etapa de la venta mayorista. En el caso de productos importados, los precios incluyen los gastos y fletes desde la aduana hasta el local del importador. El Sistema de Indices de Precios Mayoristas puede resumirse así:

. IPIM: Indice de Precios Internos al por Mayor: Mide la evolución promedio de los precios a los que el productor local y/o el importador directo venden sus productos en el mercado doméstico. Se incluyen el impuesto al valor agregado (IVA) y los impuestos internos y a los combustibles y se deducen subsidios explícitos, como por ejemplo a la producción de bienes de capital. Como se trata de bienes destinados al mercado interno, se excluyó el valor de las exportaciones en el cálculo del peso relativo de cada rama de actividad. Por su cobertura, es este el índice que más se asemeja al anterior índice de precios mayoristas con base 1981 = 100.

. IPIBM: Indice de Precios Internos Básicos al por Mayor: La cobertura de este índice es igual que la del IPIM pero los precios se computan sin impuestos y sin el efecto de subsidios explícitos.

. IPBP: Indice de Precios Básicos del Productor: Mide la variación promedio de los precios percibidos por el productor local por su producción, es decir, incluye a los bienes producidos para exportar y excluye la oferta de productos importados. Para este índice valen las mismas consideraciones sobre los impuestos realizadas para el IPIBM pues los precios se miden a valores básicos. Esta valoración se considera como la más relevante para las decisiones de los productores, por no incluirse en ella el componente impositivo contenido en el precio (que el productor no percibe).

Características

El Sistema de Indices de Precios Mayoristas presenta características que lo diferencian del anterior Indice de Precios al por Mayor, entre ellas:

· La muestra de productos e informantes se amplió y se renovó, cambiándose también el año base de forma tal que la evolución de los precios se encuadre dentro de una estructura productiva y de precios relativos actualizados. Se han introducido cambios metodológicos y tecnológicos que han permitido desarrollar los tres indicadores en forma interactiva, integrando el cálculo y el control de gestión de los índices y aumentando sustancialmente la calidad y la cantidad de los datos utilizados.

· Se adopta al año 1993 como año base, y como referente de las ponderaciones, siendo la estructura interna del índice superior respecto a índices anteriores. La construcción fue posible por contarse con información del Censo Nacional Económico 1994 (CNE ´94). El año 1993 será la base de las nuevas Cuentas Nacionales, por lo tanto, los nuevos índices se ubican en un marco más amplio de renovación general del conjunto de estadísticas económicas.

· La metodología de cálculo se basa en una fórmula de ponderaciones fijas referidas al año base, del tipo Laspeyres. Se duplica el número de informantes y se triplica la cantidad de cotizaciones relevadas con respecto al índice anterior. Por otra parte, se incorpora la energía eléctrica como nuevo sector representado en los índices.

El Sistema de Indices de Precios Mayoristas (SIPM) se encuentra diseñado en base a dos clasificadores de Naciones Unidas: La "Clasificación Industrial Internacional Uniforme de todas las actividades económicas, Revisión 3" (CIIU-3) para los niveles de agregación más altos, y la "Clasificación Central Provisional de Productos" (CPC) para los niveles elementales.

Estructura de agregación de los índices

Tanto el IPIM como el IPIBM tienen los mismos niveles de agregación, debido a que ambos consideran la misma cobertura de productos (bienes disponibles para el mercado interno), si bien no coinciden sus ponderaciones debido al tratamiento impositivo diferencial.

INDICE DEL COSTO DE LA CONSTRUCCION EN EL GRAN BUENOS AIRES

BASE 1993 = 100

SINTESIS METODOLOGICA

Introducción

Este indicador mide las variaciones mensuales que experimenta el costo de la construcción privada de edificios destinados a viviendas, en la Capital Federal y 19 partidos del conurbano bonaerense, mientras que el anterior abarcaba sólo Capital Federal. Este índice, reemplazante del Indice del Costo de la Construcción de base 1980=100 cuenta con modelos de construcción (cuatro multifamiliares, y dos unifamiliares) de distinta tipología y detalles de terminación, diferenciándose del anterior que se basaba en un sólo modelo multifamiliar. Asimismo, se contemplan nuevos materiales existentes en el mercado. Se han aplicado diferentes técnicas de muestreo, tanto para seleccionar los modelos edilicios que representan al sector como para seleccionar los materiales con los que se construyen cada uno de ellos. Se observa una reducción en la cantidad de materiales en el índice actual, con relación al utilizado hasta el momento (1980=100) como consecuencia de una depuración de variedades de poca relevancia que presentaban un escaso aporte a la calidad del índice.

Los 19 partidos del conurbano bonaerense comprendidos son : Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Esteban Echeverría, Florencia Varela, General San Martín, General Sarmiento, La Matanza, Lanús, Lomas de Zamora, Merlo, Moreno, Morón, Quilmes, San Fernando, San Isidro, Tigre, Tres de Febrero y Vicente López.

Características

La elaboración del indicador consiste en la valorización mensual de modelos de construcción que se consideran representativos de un período (año 1993) y una región determinada, Gran Buenos Aires.

La valorización mensual se efectúa para cada elemento componente del costo: bienes, servicios e insumos de mano de obra. Se agregan los elementos ponderados por su importancia relativa en el año base, lo que permite arribar a resultados agrupados por capítulos (materiales, mano de obra, y gastos generales) y, de la misma manera, a partir de los capítulos obtener el Nivel General.

Existe una desagregación alternativa que se efectúa en base a las principales tareas que conforman a la obra (los ítem de obra), como por ejemplo, movimiento de tierra, estructura, albañilería, etc.

En los cálculos no se incluye el valor de compra del terreno, los derechos de construcción, los honorarios profesionales, los gastos en administración, el IVA, ni los gastos de tipo financiero. No se contempla el IVA pues se considera a la empresa constructora como un sujeto del tipo responsable inscripto y por lo tanto puede llegar a deducirlo del ingreso generado por sus ventas. No se considera tampoco el beneficio de la empresa constructora.

Estructura del Indice

La nueva estructura tiene dos desagregaciones alternativas que corresponden a diferentes intereses analíticos, resultando de ambas el mismo valor para el índice del Nivel General.

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